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Diferencias entre archivadores tradicionales y folderamas, ¿cuál necesitas?

Al momento de organizar documentos en una empresa, dos de las opciones más populares son los archivadores metálicos tradicionales y los folderamas. Aunque cumplen funciones similares, tienen características muy distintas que los hacen ideales para necesidades específicas. Aquí te explicamos todo.

¿Qué es un archivador tradicional?

Un archivador metálico tradicional es un mueble con cajones o gavetas diseñado para almacenar carpetas tipo AZ, carpetas colgantes o documentos en carpetas de folder. Son fabricados en lámina de acero con sistemas de cierre de seguridad y rieles de alta resistencia.

Son el estándar histórico en oficinas y despachos. Su fortaleza es la seguridad y la protección de los documentos frente al polvo, la humedad y el acceso no autorizado.

¿Qué es un folderama?

El folderama (también conocido como porta-folders o estantería abierta para carpetas) es una estructura metálica abierta, sin cajones ni puertas, donde las carpetas se organizan en ranuras verticales o inclinadas y son visibles y accesibles de inmediato sin abrir ningún cajón.

Son especialmente útiles en recepciones, salas de espera, puestos de trabajo de alta rotación documental y áreas donde el acceso rápido a documentos activos es prioritario.

Comparativa detallada

CriterioArchivador tradicionalFolderama
Acceso a documentosIndirecto (abre cajón)Inmediato y visual
SeguridadAlta (con cerradura)Baja (abierto)
CapacidadAlta (100–600 carpetas)Media (20–80 folders)
Organización visualSecuencial por pestañaVisual directa
Documentos confidencialesIdealNo recomendado
Documentos activos/diariosFuncionalIdeal
Espacio necesarioMás espacio verticalMenos espacio
PrecioMayor inversiónMás económico

¿Cuándo usar archivador tradicional?

Elige el archivador metálico tradicional cuando:

Caso 1

Documentos confidenciales

Contratos, nóminas, expedientes legales o información financiera que requiere cerradura.

Caso 2

Gran volumen de archivos

Cuando manejas cientos o miles de carpetas y necesitas máxima capacidad de almacenamiento.

Caso 3

Archivo histórico

Documentos que se consultan poco pero deben conservarse en condiciones óptimas.

¿Cuándo usar un folderama?

El folderama metálico es la mejor opción cuando:

Caso 1

Documentos de flujo diario

Facturas pendientes, órdenes activas, documentos en tránsito que se consultan varias veces al día.

Caso 2

Espacios reducidos

Escritorios o mesas de trabajo donde se necesita organización sin ocupar espacio de gavetas.

Caso 3

Atención al público

Recepción, puntos de información o áreas donde se entregan documentos frecuentemente.

Consejo Metálicas 2000

La combinación más efectiva en oficinas medianas es un archivador tradicional para el archivo histórico y de documentos reservados, complementado con un folderama de escritorio para el trabajo documental del día a día.